Cuatro sistemas que ya operan en producción. No parten de cero: se conectan a tus herramientas, liberan tiempo de tu equipo y le devuelven a tus clientes la capacidad de resolver en el momento en que lo necesitan.
Tu equipo comercial deja de entrevistar y empieza a proponer.
Para servicios que requieren un análisis previo: ahórrate la entrevista inicial para entender qué quiere resolver tu cliente o si califica para el servicio que entregas. Un agente comprende la necesidad, te envía un brief con todos los detalles y agenda la cita.
El agente indaga la necesidad real del prospecto con las preguntas que haría tu mejor vendedor.
Determina si el caso encaja con lo que entregas antes de ocupar la agenda de tu equipo.
Tu equipo recibe el contexto completo: necesidad, alcance, urgencia y presupuesto declarado.
Reserva directo en el calendario del ejecutivo correcto, sin ida y vuelta de correos.
No es solo contenido: el agente ejecuta.
Recibes muchas consultas y debes resolver reclamos o solicitudes de quienes ya son tus clientes. Automatizamos la atención de forma conversacional, conectando con tus sistemas para que el agente resuelva de verdad.
CRM, ERP, inventario, tickets: el agente consulta y escribe donde vive la información real.
Toma pedidos, actualiza datos, gestiona una solicitud — no solo responde preguntas frecuentes.
Diagnostica el caso, aplica la solución disponible y deja registro del resultado.
Deriva a una persona con todo el contexto cuando el caso lo amerita.
Cobrar sin desgastar la relación con tu cliente.
Un tema tan delicado como cobrar no es tarea fácil. Orquesta tu base de datos y el agente se encarga del resto: contacta a tus deudores, sondea, entrega alternativas y concreta la transacción.
Segmenta la cartera por antigüedad, monto y comportamiento de pago.
Abre la conversación con el tono correcto y entiende la situación real del deudor.
Entrega alternativas y acuerdos de pago dentro de las reglas que tú defines.
Conecta con tu propia pasarela de pagos para concretar la transacción en la misma conversación.
El tablero al día sin andar detrás de las personas.
Todo negocio que está escalando tiene proyectos que requieren seguimiento y un estatus concreto. Conectamos un agente con tus artefactos de seguimiento — Jira, Trello o el típico Excel — y él se encarga de mantenerlos vivos.
Jira, Trello o la planilla que ya usa tu equipo. No cambias de sistema.
Pide el avance de cada tarea a quien corresponde, en el momento que corresponde.
Escribe el avance en la herramienta, sin pasar por una planilla intermedia.
Cualquier participante puede preguntar el estado o pedirle actualizar sus tareas.
Cuéntanos cómo funciona hoy tu proceso y te decimos qué solución adoptar primero, con qué conectarla y en qué plazo puede estar operando.